La gobernadora Kathy Hochul anunció que ha alcanzado un entendimiento con los líderes legislativos del estado para aprobar una ley que permitiría la asistencia médica para morir en casos de enfermedad terminal. De concretarse, Nueva York se sumaría a otros estados que ya cuentan con normativas similares.

El anuncio se dio a conocer a través de un artículo de opinión publicado en el Albany Times Union, donde Hochul explicó que está dispuesta a firmar la legislación una vez que se incorporen salvaguardias adicionales acordadas con los legisladores.

Motivos Expuestos por la Gobernadora

Hochul señaló que su decisión llegó después de escuchar testimonios de residentes que enfrentan situaciones de sufrimiento extremo, así como de familiares que acompañan estos procesos. También reconoció que tomó en cuenta las objeciones de sectores religiosos y de personas que consideran que intervenir en el final de la vida contradice principios fundamentales sobre su valor y dignidad.

En su reflexión pública, la gobernadora mencionó que su formación católica le enseñó la importancia de la compasión y que, desde esa perspectiva, considera necesario ofrecer una alternativa para quienes atraviesan circunstancias límite en sus últimos meses.

Actualmente, una docena de estados y el Distrito de Columbia cuentan con leyes que permiten algún tipo de asistencia médica para morir. Illinois aprobó una medida similar recientemente, que entrará en vigor el próximo año.

Requisitos y Procedimiento Establecidos en la Propuesta

La legislación de Nueva York establece que solo podrán solicitar esta opción las personas diagnosticadas con una enfermedad terminal y una expectativa de vida de seis meses o menos. El proceso requiere una solicitud escrita firmada por dos testigos que certifiquen que no existe coacción. Además, tanto el médico tratante como un médico consultor deben aprobar la petición.

Los acuerdos recientes entre la gobernadora y los legisladores incluyen requisitos adicionales: • Confirmación médica de que el pronóstico de vida es realmente inferior a seis meses. • Evaluación de un profesional de salud mental que determine que la persona comprende la decisión y no actúa bajo presión. • Un período de espera de cinco días entre la solicitud y la autorización final. • Una declaración oral grabada y otra escrita para documentar la voluntad del paciente.

Los centros ambulatorios vinculados a instituciones religiosas podrán abstenerse de ofrecer este servicio.

Hochul también expresó su intención de que la ley se aplique exclusivamente a residentes del estado, en línea con un fallo reciente que limitó el alcance de una ley similar en Nueva Jersey.

Calendario de Implementación y Reacciones

La gobernadora anticipó que firmará la ley el próximo año, una vez incorporadas las modificaciones acordadas. La normativa entraría en vigor seis meses después de su promulgación. El proyecto original fue presentado en 2016, pero enfrentó años de estancamiento debido a la oposición de organizaciones religiosas y otros grupos que consideran que la medida podría desvalorizar la vida humana o alterar el rol tradicional del personal médico.

Tras el anuncio, líderes de la Iglesia Católica en Nueva York, incluido el cardenal Timothy Dolan, expresaron su desacuerdo, señalando que la decisión podría transmitir un mensaje perjudicial a personas vulnerables o con discapacidades.

La legislatura estatal aprobó la medida durante su sesión de este año. Sus defensores sostienen que la ley ofrecerá una vía para reducir el sufrimiento de pacientes terminales y permitirles tomar decisiones sobre el final de su vida dentro de un marco regulado y supervisado.