Juan Eduardo Fernández «Juanette«
El otro dĂa escuchĂ© en el podcast “Que se vayan todos”, que cada vez son más las personas que se informan a travĂ©s de los humoristas. No solamente estoy de acuerdo con ese comentario, sino que soy una prueba viva de eso.
Desde hace unos meses me informo Ăşnicamente por podcast de humor, tipo el Pulso de la repĂşblica o El Intermedio, entre otros, porque la verdad no soporto los noticieros… si, sĂ© que soy periodista y tambiĂ©n sĂ©, que hacer esta afirmaciĂłn, podrĂa costarme perder espacios en alguno de los medios que publica mi columna, pero la verdad estoy un poco cansado.
Les pido disculpas, por hacer de esta columna un espacio para desahogarme, pero cuando decidĂ escribir me puse como objetivo que solo fuesen textos graciosos, pero bueno, la idea del humor es hacer reĂr, pero tambiĂ©n reflexionar.
Toda esta introducciĂłn la hago para decirles: Señoras y señores ¡Está pasando!, el humor, que es una cosa muy peligrosa, invadiĂł los espacios de los medios de comunicaciĂłn, y ya las personas, sean de izquierda o de derecha, se darán cuenta que mucha de las cosas que se dicen o escriben (capaz tambiĂ©n esta columna), sirven para mostrar una sola cara de la verdad ÂżCuál? La que más les convenga a los polĂticos de su preferencia. Pero ahora que el humor, está tomando el lugar de los medios, todo se puede ir al garete. ImagĂnense ÂżQuĂ© pasarĂa si los polĂticos no pudieran manipular a las masas? Justo por eso es que los humoristas son perseguidos, porque hay que evitar ese nuevo “desorden mundial”.
Ahora quiero mencionar un libro que leĂ hace ya muchos años y que escribiĂł Teodoro Petkoff. El libro me ayudĂł a entender que la polĂtica no es un dogma religioso, y que la mayorĂa de las veces los polĂticos se equivocan (Aunque ellos, sus partidos y sus fanáticos digan lo contario). Teodoro tambiĂ©n me enseñó la importancia de aprovechar el tiempo a travĂ©s de una frase: “Bueno muĂ©vete carajo, que no tengo todo el dĂa” … pero eso se los cuento otro dĂa.
PerdĂłn, me desviĂ©, les decĂa que habĂa leĂdo un libro que me enseñó a entender la polĂtica: Checoslovaquia: El socialismo como problema. Publicado por Teodoro en 1968, el mismo año del mayo francĂ©s. En sus páginas Petkoff cuenta cĂłmo a partir de la invasiĂłn a Checoslovaquia, el socialismo soviĂ©tico, mostrĂł lo que pasarĂa con el resto de los paĂses que terminaron “invitados amablemente” a pertenecer a la UniĂłn SoviĂ©tica.
En aquel entonces nadie dijo nada, pues, “El comunismo no se equivoca” se decĂa en aquel tiempo. Y ahora se dice que “El Capitalismo es la Ăşnica soluciĂłn” y la verdad quiero decirles algo: El mundo es más que un juego Caracas Magallanes, o un Boca Vs. River. ÂżSaben cĂłmo me di cuenta? Por dos cosas: CubrĂ polĂtica algunos años, y conozco a muchos, de un lado y del otro. Y tambiĂ©n por culpa del humor, pues cuando eres comediante aprendes a cuestionarte todo.
Además, el humor es un antipoder, lean bien, no sólo contra el gobierno de turno, sino de cualquier poder que quiera trastocar la sociedad. El humor es una alarma, que le avisa a las personas que algo no está bien…
Lo que pasa es que, en este contexto de todos contra todos, muchos humoristas sin querer, se han convertido en ocasiones, lamentablemente, en la Ăşnica guĂa para saber quĂ© está pasando realmente.
AsĂ que el llamado es a retomar cada quiĂ©n su rol: Los polĂticos a presentar propuestas serĂas para solucionar los problemas, las personas siendo crĂticas y cuestionando todo y a todos. Y los humoristas a hacer bromas. De no pasar esto, y tal cĂłmo va el mundo ¡Todo terminará siendo un chiste!


