Una nueva encuesta realizada por Public Policy Polling para la organización nacional Decriminalize Sex Work reveló que más neoyorquinos están a favor de legalizar la prostitución entre adultos que aquellos que consideran que debería seguir siendo un delito. El 44% de los encuestados apoyó la legalización, mientras que el 33% se manifestó en contra. Un 24% dijo no estar seguro.

Además, el sondeo mostró que uno de cada cuatro neoyorquinos conoce a alguien que ha pagado por servicios sexuales, y el 18% conoce a alguien que los ha ofrecido. La encuesta, con un margen de error de 4.2 puntos, fue aplicada a 556 votantes registrados entre el 4 y el 5 de septiembre.

El debate divide a los candidatos a la alcaldía

El tema ha generado tensiones en la carrera por la alcaldía de Nueva York. El candidato demócrata Zohran Mamdani lidera con un 39% de apoyo, aunque por debajo de cifras registradas en encuestas anteriores. Mamdani ha sido criticado por figuras como Andrew Cuomo y el alcalde Eric Adams por su historial legislativo a favor de la despenalización del trabajo sexual.

Aunque Mamdani impulsó leyes en la Asamblea para despenalizar la prostitución, ha evitado destacar el tema en su campaña actual. Ha señalado que no lo priorizaría como alcalde y que apoya el enfoque del exalcalde Bill de Blasio, centrado en perseguir a los traficantes y ofrecer servicios de apoyo a trabajadores sexuales.

Cuomo, por su parte, ha visitado zonas como Roosevelt Avenue en Queens —conocida por la presencia de trabajadoras sexuales— para manifestar su intención de reforzar la persecución contra el tráfico sexual. Adams también ha rechazado la postura de Mamdani, citando razones religiosas.

Opiniones divididas sobre modelos legislativos

El debate sobre cómo abordar el trabajo sexual en Nueva York ha estado presente durante años. Las propuestas legislativas varían desde la despenalización total para compradores y vendedores, hasta modelos que solo penalizan a quienes compran servicios sexuales. Los defensores de la despenalización argumentan que criminalizar el trabajo sexual pone en riesgo a las víctimas de trata y a los propios trabajadores, al dificultar que busquen ayuda por temor a represalias legales.

La encuesta también reveló que el 51% de los participantes se opone a una legislación que permita vender servicios sexuales pero prohíba comprarlos. Solo el 10% apoya ese modelo, mientras que el 39% permanece indeciso.

Melissa Broudo, directora legal de Decriminalize Sex Work, afirmó que “los neoyorquinos están cada vez más dispuestos a dejar atrás la criminalización y adoptar un enfoque más compasivo y pragmático”. Sin embargo, organizaciones como la National Organization of Women advierten que la despenalización podría fomentar el turismo sexual, la trata de personas y otros problemas sociales.

En cuanto a la afiliación política de los encuestados, el 69% se identificó como demócrata, el 13% como republicano, el 4% con el Partido de Familias Trabajadoras, el 1% con el Partido Conservador, y el 13% restante como independientes o miembros de otros partidos.

En cuanto a la afiliación política de los encuestados, el 69% se identificó como demócrata, el 13% como republicano, el 4% con el Partido de Familias Trabajadoras, el 1% con el Partido Conservador, y el 13% restante como independientes o miembros de otros partidos.